LABRADORITA AZÚL

La labradorita o espectrolita es un mineral del grupo de los silicatos, subgrupo tectosilicatos y dentro de ellas pertenece a los feldespatos denominados plagioclasas. Es un aluminosilicato de sodio y calcio. El sinónimo de espectrolita se refiere a la iridiscencia espectral que es típica de este mineral. La labradorita pertenece al grupo de los feldespatos y la localizamos en rocas plutónicas.
Desarrolla y aumenta las habilidades intuitivas y mentales de clarividencia.
Este mineral es capaz de devolver la espontaneidad y alegría de una persona que se sienta decaída.
Elimina las emociones de la rutina diaria y las circunstancias agobiantes por la responsabilidad.
Es una piedra altamente mística y protectora, desvía fuerzas no deseadas del aura y forma una barrera ante las energías negativas.
Puede llevarte a otro mundo o a otras vidas, ya que es una piedra muy esotérica que facilita la iniciación a los misterios. La labradorita alinea los cuerpos físico y etérico, estimula la intuición y los dones psíquicos. Psicológicamente disipa miedos e inseguridades.
Fortalece la fe en el yo y la confianza en el universo. Calma la mente hiperactiva y energetiza la imaginación, aporta también contemplación e introspección. Ponla en el chacra corazón superior o sostenla o colócala donde sea apropiado.

La tinción en las piedras es una práctica que ya se utilizaba por los romanos, allá por el año 23 D.C. principalmente en las ágatas y calcedonias. Este tratamiento consiste en la introducción de una sustancia colorante que penetra dentro del material gemológico debido a que tiene una estructura porosa, como en el caso de las ágatas o las turquesas, o por fisuras que llegan a aflorar a la superficie de la piedra, como en el cuarzo o en el corindón, para así modificar la apariencia del color. Este proceso y las sustancias utilizadas no alteran la estructura cristalina del mineral, que sigue siendo la misma tanto físicamente como energéticamente. Lo que hacen es un rellenado del «espacio vacío» de la estructura cristalina sin interferir en ella.

Siendo así podemos sacar la conclusión que aunque el color que presenta una piedra no sea natural este color es válido para procesos cromoterápicos. La idea de que un mineral pierde sus propiedades terapéuticas por ser teñido es errónea. Podemos decir aún más, el proceso de teñido no solo conserva sus propiedades pero también añade propiedades energéticas a la piedra, creando una combinación vibratoria entre la estructura cristalina y el color añadido que muchas veces no podríamos encontrar en la naturaleza.

 

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